• 17 mayo, 2022 2:26 AM

Orgullo soyapaneco.

ByJosé López

Dic 21, 2021

El partido de vuelta de la última fase de eliminación directa del grupo centro-oriente se esperaba totalmente lleno de emociones, los dos equipos más regulares del torneo se enfrentaban en un partido a muerte después del 0-0 en el encuentro de ida.

Los planetarios visitaban Ciudad Barrios en San Miguel para dar un golpe de autoridad en casa del Cacahuate, equipo que mostró debilidad en líneas defensivas en el último encuentro entre el Marte en el mismo escenario deportivo.

El Marte demostrando su categoría nunca salió de los puestos de clasificación en toda la fase regular, a pesar de las nefastas actuaciones arbitrales las cuales sufrieron a lo largo del torneo, los colegiados perjudicaron he hicieron que el equipo perdiera puntos valiosos para seguir escalando en la tabla de posiciones, llevando todo en contra los capitalinos sacaron orgullo que les bastó para llegar a las semifinales y ser de los mejores cuatro equipos de la segunda división.

Como era de esperarse, las fallas mal intencionadas arbitrales volvían a pasarle factura al equipo de otro planeta, prueba de ello, el penal totalmente inexistente que fue pitado en su contra al minuto 16′ en el Centro Ecológico “El Amatón”, lugar que carecía seriamente de seguridad y logística, problemáticas que en párrafos siguientes se hará referencia por la gravedad de los hechos ocurridos al finalizar el encuentro.

“Camilo” concretaba la pena máxima injustificada para abrir el marcador después de un cuarto de hora del partido, jugadores, cuerpo técnico y afición planetaria metían garra, corazón y vida para dar vuelta al marcador, a pesar que el equipo carecía de la localía dominó el encuentro futbolístico creando más jugadas de peligro sobre la meta rival, siendo Josué Funes, portero rival, el jugador más destacado del partido, esto habla de la intensidad del equipo soyapaneco en calidad de visitante.

La defensa rival se quedaba sin opciones defensivas mientras el Marte parecía un completo bombardero haciendo que el portero antes mencionado se luciera en cada atajada, los capitalinos dominaron, pero no concretaron.

En cada partido el Marte demostraba su buen fútbol iniciando este torneo ganando en calidad de visitante en Santa Elena, Usulután en contra del Vencedor, quienes fueron sus primeras víctimas cayendo por la mínima 2-1, hicieron su debut en la que sería su nueva casa, el Estadio España contra el Topiltzin partido que empataron para seguir con el invicto, convirtiéndose desde la primera fecha en un equipo sólido el cual solo podía ser afectado por decisiones administrativas.

A pesar del buen torneo recular, ocurrió de nuevo, el Marte queda eliminado no por el mérito del equipo rival, sino por acciones inexplicables de quién se supone se encarga de hacer valer las reglas del juego dentro de la cancha.

A pesar del gane rival, entre reclamos y jugadores expulsados los pupilos de “El Tuco” aceptando el resultado finalizaron su último partido de esta temporada, cuando aficionados inadaptados y totalmente faltos de cordura irrumpieron en la cancha alterando el orden y poniendo en riesgo la integridad física de los jugadores visitantes.

Por esa razón, condenamos enérgicamente los hechos que se registraron la tarde del domingo 19 de diciembre, donde la afición del equipo local invadió el terreno de juego para agredir física y verbalmente a los jugadores y cuerpo técnico, entre ellos, algunos juveniles menores de edad que forman parte de la plantilla quienes también resultaron afectados por los actos vandálicos propiciados.

De igual forma, poniendo en práctica los valores morales y deportivos que caracterizan a Club Deportivo Marte Soyapango, exhortamos a directivos , jugadores, cuerpo técnico y afición del equipo antes mencionado a respetar primeramente el deporte en general y a cada rival que visite su recinto deportivo.

Ante tal situación, los jugadores planetarios únicamente actuaron en defensa personal debido a la gravedad de los actos, lo acalorado de las expresiones de violencia y la poca seguridad brindada por los organizadores del equipo local en el recinto deportivo.

Esperamos que este tipo de conductas no se sigan viendo en el fútbol salvadoreño y las autoridades de la segunda división apliquen sanciones ejemplares al equipo organizador que claramente fallo en su tarea de brindar seguridad a jugadores locales y visitantes, que este sea un precedente de cómo no se deben de hacer las cosas y de esta forma erradicar la violencia dentro del fútbol.

A pesar de estas acciones la afición soyapaneca se encuentra sumamente orgullosa de su equipo y listos para afrontar el próximo torneo que inicia el año venidero, ante todo, ¡Vamos Marte!.