• 23 octubre, 2021 10:57 PM

Baño de realidad.

ByCarlos Morales

Oct 14, 2021

La azul y blanco llegaba a este partido con la impotencia de haber perdido un partido que pudo empatar y hasta ganar en Costa Rica, las desconcentraciones, errores en defensa, cambios obsoletos, algunos desaciertos del cuerpo arbitral y un gigantesco Keylor Navas hicieron que “La Selecta” regresara a casa con la mentalidad en el juego contra México si quería seguir avanzando en la clasificación.

El partido de alto infarto era esperado por todo un pueblo, que dicho sea de paso desde que El Salvador clasificó a la octagonal final para buscar un puesto en Qatar 2022, miles de salvadoreños esperaban el ansiado día en que los aztecas volvieran a tocar la grama del majestuoso Cuscatlán.

La afición inició a jugar su papel desde una noche antes con la tradicional serenata en el hotel de concentración de la selección mexicana, donde cientos de aficionados asistieron a intentar incomodar al eterno rival futbolístico, entre pitos, gritos, cantos, y sonido de tambores los aficionados hacían su partido horas antes del encuentro, la euforia de volver a estar en un mundial y aprovechar la localidad hizo que ni la lluvia impidiera la algarabía de los cuscatlecos.

Llegaba la hora indicada y el Cuscatlán se comenzaba a abarrotar y pintar de azul y blanco, un pequeño grupo me mexicanos se hacía presente y vestía con orgullos sus colores patrios sin temor a la caldera en la cual se ha convertido el coloso en los últimos años.

La afición cantaba, coreaba nombres, pero sobre todo tenía la confianza de sacar un buen resultado, el reloj marcaba las 8:00 pm en punto y nos preparábamos para entonar el himno nacional más hermoso del mundo, momento majestuoso que a mas de uno se le eriza la piel y hace rodar lágrimas por sus mejías incluso solo con el hecho de poner la mano en el pecho y escuchar sus notas.

Como todo un coliseo, la afición hacía eco en el estadio apoyando a su selección, todos unidos creyendo repetir la hazaña de aquella noche del 6 de junio de 2009 donde nuestra selección vencía en este mismo escenario a México 2-1.

Las acciones daban inicio y ¨La Selecta¨ se hacía con el balón generando algunas opciones nerviosas de gol, el minuto 30¨ fue crucial para el encuentro, después de un tiro de esquina, un cabezazo de Héctor Moreno dentro del área bajaba los ánimos cuscatlecos y ponía el 1-0 con el que acabaría la primera mitad.

Se reanudaban las acciones, los de azul y blanco salían con garra a sacar el empate, hasta que al minuto 48¨, tan solo tres minutos de iniciado el segundo tiempo, Mario Jacobo veía la roja directa, que para muchos fue injusta, dejando a su equipo con diez elementos y a un pueblo desconcertado y viendo cuesta arriba conseguir la victoria.

Se jugaron 20 minutos después de la expulsión de Jacobo, cuando en una jugada mal intencionada acompañada de un manotazo en la cara a uno de los nuestros, cuando Néstor Araujo veía la segunda amarilla del partido trayendo como consecuencia su explosión al minuto 68¨ de juego.

Al estar en paridad de jugadores en el campo la esperanza volvía a crecer y la afición volvía a creer en el milagro, los cuscatlecos llegaban, pero no concretaban, la afición se desesperaba conforme el pasar de los minutos, México se veía mas cerca del segundo que El Salvador del primero, en una jugada desafortunada y falta inexistente dentro de nuestra área al minuto 90+3¨, acabó con las esperanzas de la remontada y afirmaba el 2-0 final.

Raúl Jiménez fue el encargado de concretar el gol, producto de un penalti polémico, así como todo el arbitraje en el encuentro, con este resultado ¨La Azulita¨ queda en la parte baja de la tabla de posiciones solo un escalón arriba de la selección hondureña quienes también cayeron de locales ante la selección de Jamaca, selección caribeña a quienes enfrentaremos en la próxima fecha.